El 15M toma la Alhambra

Los indignados aprovechan la entrega de premios de Medio Ambiente para dejarse notar con abucheos y pitadas · Consideran la protesta una "victoria"

Uno de los momentos más tensos fue la salida del consejero del Palacio del Carlos V.
Uno de los momentos más tensos fue la salida del consejero del Palacio del Carlos V.
B. Rico/ Granada

06 de junio 2011 - 01:00

Unos doscientos jóvenes del movimiento de los indignados lograron ayer boicotear la entrega de premios de Medio Ambiente de la Junta. El escenario de la actuación fue la explanada del Palacio de Carlos V, donde estaba convocada la concentración a las 20:30 horas, coincidiendo con la llegada del consejero Juan José Díaz Trillo. Todos los invitados fueron recibidos con una sonora pitada, abucheos y consignas como "Andalucía no es vuestro cortijo" o "La Junta destruye nuestro territorio".

El consejero de Medio Ambiente cogió el megáfono a su llegada y se dirigió a los participantes en la protesta, a los que pidió respeto hacia el acto y les invitó a participar con respeto, aunque fue interrumpido con gritos.

Además, entre ocho y diez personas lograron introducirse en el acto gracias a que habían pedido una invitación con antelación. Una vez comenzada la entrega premios y subiendo al escenario entre la entrega de un galardón y otro, desplegaron una pancarta con reproches hacia los premios que se estaban entregando. Del interior del Carlos V fueron desalojados por los escoltas de consejero de Medio Ambiente, además de cinco personas pertenecientes a Ecologistas en Acción, según la agencia Efe, que fueron echados por el mismo motivo. Fuera, los jóvenes permanecían sentados a la entrada del Palacio y en asamblea decidieron entrar en el cóctail que se celebraría con posterioridad a la entrega de galardones, por lo que se trasladaron a las puertas del recinto donde tendrían lugar.

Mientras tanto, colectivos de ecologistas y el grupo de medio ambiente del 15M en la Plaza del Carmen habían consensuado cinco contrapremios que fueron anunciados durante el acto, de forma paralela. Así, el portavoz David Molina explicó que los cinco premios eran contra el Ayuntamiento de Granada "por su propuesta de acceso a la Alhambra a través de un ascensor"; el Centro Nevada y la Vega, "por los problemas de la recalificación del territorio"; a Cetursa, por su "mala gestión de la estación y su política de despidos"; la propuesta de la Ronda Este "que afecta a l os parajes del Llano de la Perdiz y el Paseo de la Bicha"; y contra la refinería de Badajoz, un proyecto que afecta en parte a la provincia de Huelva.

Varios portavoces de los jóvenes como destacó Andrea, una de las integrantes de la plataforma de medio ambiente del 15M, criticaban también la gestión del trasvase del río Castril. Asimismo, quiso aclarar que la protesta no era contra los premiados, sino contra la política de medio ambiente de la Junta de Andalucía.

A lo largo del acto, varios de los galardonados salieron para unirse a los manifestantes que estaban en la puerta del Carlos V. Los primeros en hacerlo fueron los premiados de la Asociación de Ciclistas Urbanos de Sevilla, Málaga y Almería. "Nos hemos salido porque estamos con vosotros, ayer mismo yo estaba en las setas de la Encarnación en Sevilla", dijo a la salida uno de los premiados. Algún otro simpatizante del público también salió tras el desalojo de los manifestantes del interior del Carlos V, aunque la mayoría de los invitados permanecieron dentro y a la salida tuvieron que sufrir otra sonora pitada.

Prácticamente ninguno de los que permanecieron hasta el final de la entrega de premios se libraron del abucheo de los indignados. Aunque la consigna de la seguridad del Patronato de la Alhambra y de los agentes de los diferentes fuerzas del orden que se habían dado cita en el monumento -Policía Nacional, Autonómica y Local- era no agredir a los manifestantes, se vivieron momentos de tensión. El que se llevó la palma fue la salida del consejero de Medio Ambiente que, aunque fuertemente escoltado por un grupo de agentes, no pudo evitar algunos zarandeos y empujones entre los manifestantes y los representantes de la administración pública.

Por motivos de seguridad, la organización del evento decidió suspender el catering. Aún así, el Patronato de la Alhambra decidió donar el catering al comedor social de San Juan de Dios, tal y como pedían los indignados que gritaron en diversas ocasiones que los alimentos no se tiraran a la basura.

Finalmente, el acto se saldó sin ningún incidente de gravedad. De hecho, los policías esperaron después de facilitar la salida del consejero pacientemente a que los indignados abandonasen la zona de los palacios nazaríes en dirección hacia la Plaza del Carmen. "El consejero ha abandonado definitivamente la zona y ahora los jóvenes están terminando de manifestar definitivamente sus sentimientos", fue el informe de uno de los policías nacionales desplegados ante el espectáculo que contemplaba.

Así pues, los manifestantes fueron abandonando la Alhambra en grupo hasta llegar a la Plaza del Carmen. Una vez en la acampada, realizaron un balance de la manifestación, que consideraron "una victoria que les daba ánimos para seguir adelante".

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