Las bolsas europeas avalan la compra de Credit Suisse tras una jornada de muchos nervios

El Íbex y los principales selectivos europeos terminan el día al alza tras comenzar con fuertes caídas

El BCE insiste en que inyectará liquidez en los bancos si es necesario

UBS absorbe a su competidor Credit Suisse para evitar su quiebra

Christine Lagarde, durante su comparecencia en la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo
Christine Lagarde, durante su comparecencia en la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo / Stephanie Lecocq / Efe

20 de marzo 2023 - 20:02

Las principales bolsas europeas han subido este lunes en la primera sesión después del acuerdo en Suiza para que UBS absorba Credit Suisse

Milán ha avanzado el 1,59%; París, el 1,27%; Fráncfort, el 1,12%; Londres, el 0,93%; y el índice Euro Stoxx 50, que agrupa a las mayores cotizadas, el 1,34%. El Íbex 35 subió un 1,31% y rozó los 8.900 (8.883,1), después de un comienzo a la baja que le llevó a rondar los 8.500.

Los seis bancos del selectivo, que arrastraban el mercado a números rojos por la mañana, han subido. BBVA, segundo con mejor comportamiento del índice, ha avanzado el 3,23%; CaixaBank, el 3,19%; y Santander, el 2,77%.

Sabadell y Bankinter se han revalorizado el 1,71% y el 1,48%, respectivamente, y Unicaja, el 0,91%.

El mercado bursátil suizo se estabiliza

Mientras el mercado bursátil suizo empieza a estabilizarse después de que las primeras horas de transacciones denotaran las dudas de los inversores sobre UBS..

Tras haber iniciado la jornada con pérdidas del orden del 8,8%, las acciones de este banco se vendían al cierre de las operaciones en la Bolsa de Zúrich a 17,32 francos suizos, una progresión de 1,26%.

Las de Credit Suisse cerraron con una bajada del 55,74% y una cotización de 0,82 francos (0,14 céntimos más que el precio que ha ofrecido UBS por ese establecimiento), frente a los 2,17 francos a que valían sus acciones hace cinco días.

El BCE insiste en que inyectará liquidez a los bancos si hace falta

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, dijo este lunes que la institución está lista para proporcionar liquidez a los bancos de la Eurozona si fuera necesario tras la crisis bancaria en EEUU. que ha afectado a Europa, pero insistió en que las entidades del área del euro son "resilientes".

"Estamos vigilando de cerca los eventos en el mercado y estamos listos para responder como sea necesario para preservar la estabilidad de precios y la estabilidad financiera en el área del euro", dijo Lagarde en un debate con la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.

La ex ministra francesa insistió en que el sector bancario de la Eurozona "es resiliente, con fuertes posiciones de capital y liquidez", pero señaló que "en cualquier caso" el BCE está "totalmente equipado para proporcionar apoyo en forma de liquidez al sistema financiero de la Eurozona si es necesario y preservar la transmisión fluida de la política monetaria".

Lagarde se mostró convencida de que el BCE tiene las herramientas necesarias e insistió en que si estas "no fueran suficientes, el personal (de la institución) es capaz de proporcionar ajustes o hacer la recalibración que fuera necesaria para abordar cualquier riesgo de liquidez" que pudiese surgir.

La jefa del emisor aseguró que las tensiones vividas en los últimos diez días en los mercados financieros "no son triviales", pero insistió en que la Eurozona tiene un sector bancario "mucho más fuerte" que en la pasada crisis financiera, con niveles de capital y liquidez "muy por encima" de los exigidos y "bien supervisado".

Lagarde incidió así en el mensaje de tranquilidad lanzado la semana pasada por el emisor tras la quiebra del Sillicon Valley Bank (SVB) y otras entidades financieras estadounidenses, que provocaron una caída de las cotizaciones de los bancos europeos y agravaron las dificultades del suizo Credit Suisse, que será adquirido por UBS con el aval del Ejecutivo y el banco central suizo tras un acuerdo sellado este fin de semana.

La presidenta del BCE elogió de nuevo la "rápida acción y decisiones" tomadas por las autoridades suizas que, consideró, "fueron instrumentales para restaurar unas condiciones de mercado ordenadas y asegurar la estabilidad financiera". En el mismo sentido, la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y la Junta Única de Resolución (JUR) han aplaudido el "amplio conjunto de acciones" tomadas por las autoridades suizas para "asegurar la estabilidad financiera", y han resaltado que el sector bancario europeo "es resiliente, con robustos niveles de capital y liquidez".

Sin embargo, han recordado que el esquema de la Unión Europea establece que los tenedores de instrumentos de capital ordinario deben ser los primeros en absorber las pérdidas, y que sólo cuando se hayan usado en su totalidad podrán aplicarse quitas a bonos convertibles o títulos híbridos. Ese esquema es justo el contrario del aplicado en Suiza, país en el que UBS va a liquidar 16.000 millones en bonos convertibles de Credit Suisse.

La prioridad ahora es bajar la inflación

Lagarde insistió en todo caso en que la tarea de proteger la estabilidad financiera no desplazará a la de garantizar la estabilidad de precios, que constituye el mandato esencial del BCE, y subrayó que la institución sigue "determinada" a llevar la inflación a su objetivo del 2% y para ello la principal herramienta serán los tipos de interés.

La francesa recordó que el BCE prevé que la inflación "siga demasiado alta durante demasiado tiempo" por lo que el Consejo de Gobierno de la institución decidió aumentar otros 50 puntos básicos los tipos de interés la semana pasada, hasta el 3,5%, pese a las tensiones en los mercados.

Pero precisó que, al contrario que en reuniones anteriores, el emisor no anticipó el rumbo de sus decisiones futuras sobre los tipos de interés dada la elevada incertidumbre actual.

El BCE, insistió, decidirá sobre los tipos de interés "dependiendo de los datos" que vayan conociéndose en tres frentes: las perspectivas de inflación, la dinámica de la inflación subyacente y la transmisión de la política monetaria.

"Las tensiones en la estabilidad financiera pueden tener un impacto en la demanda y hacer parte del trabajo de la política monetaria y las subidas de tipos. Ese impacto es incierto por ahora, pero hay que tenerlo en cuenta en las siguientes proyecciones y análisis para decidir los siguientes movimientos de la política monetaria", dijo Lagarde.

Las últimas proyecciones del BCE, con fecha de corte anterior a las tensiones, revisaron a la baja las previsiones de inflación hasta el 5,3 % este año, el 2,9 % el próximo y el 2,1 % en 2025, y al alza el crecimiento del PIB en la eurozona, hasta el 1 % este año, y el 1,6 % tanto en 2024 como en 2025.

stats