"La asignatura pendiente está en la recuperación de los espacios públicos de la ciudad"

Miguel Ángel Fernández Madrid, concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Granada

Tras 12 años en el Ayuntamiento de Granada, el actual concejal de Urbanismo deja la política y no repetirá en las listas del PSOE

Fernández Madrid analiza la situación del urbanismo en la ciudad tras la crisis del ladrillo y la Operación Nazarí y habla de los retos de futuro

El concejal de Urbanismo, en su despacho en Gran Capitán.
El concejal de Urbanismo, en su despacho en Gran Capitán. / Jesús Jiménez / Photographerssports

-El urbanismo en Granada está viviendo ahora un boom. Pero no siempre fue así. ¿Cómo estaba cuando llegó al Ayuntamiento hace 12 años?

-Cuando yo empecé de concejal en 2011 estábamos en plena crisis del ladrillo y las inversiones públicas y privadas se habían paralizado en la ciudad. Siempre ha existido en Obras Municipales un armario de proyectos pendientes y se iban haciendo en función de que se fuera vendiendo suelo y aquello se paralizó por completo. Fue terrible. En 2011 estaba todavía la Gerencia de Urbanismo. Viví su final y también el de Emuvyssa, que fue la vuelta de tuerca de lo mal que estaba el sector de la construcción. Luego en 2016, cuando entro al Gobierno, a pesar de la Operación Nazarí se notaban ciertas mimbres de recuperación de la crisis. En ese tiempo empezaron a recuperarse planes parciales y ya a final de 2018 fue cuando llegaron grupos inversores como los de AEDAS en el Oeste I y II; el Oeste III que era de lo que entonces eran los bancos malos empezaron a moverse un poco. Se empezó a poner orden en los expedientes y han hecho que este mandato sea un mandato de recuperación del sector.

-La crisis del ladrillo afectó a todos los ayuntamiento pero el Caso Nazarí puso la puntilla en Granada. ¿Afectó realmente a la reputación de Granada, al Urbanismo, a la confianza?

-No sabría medirlo pero sí afectó. Yo me tiré los primeros meses sin recibir a nadie. Era indicativo de cómo estaba el asunto y de que, independientemente de que todavía la crisis se notaba, no había interés. La gente estaba paralizada porque no sabía lo que se iba a encontrar. En la inversión privada sí que tuvo una repercusión. La auditoría que hicimos, que no se si se entendió bien o no, la impulsamos con los técnicos, los directores, no tanto con la idea de encontrar irregularidades, porque yo siempre he tenido claro que no llegué a investigar a nadie sino a gestionar el urbanismo y a intentar darle esa seguridad jurídica al inversor, a propiciar proyectos; sino para darnos cuenta de todo el trabajo que se había acumulado en los últimos años con motivo de la crisis y la Nazarí, que independientemente de las cuitas del PP, estaba motivada también por un cruce de denuncias entre funcionarios. Una vez que se pasa ese miedo, que duró todo el mandato anterior, la auditoría vino bien para poner en firme lo que quedaba por hacer, lo que se quedó pendiente sobre todo en tema de licencias. Puso las reglas del juego claras.

-¿Cómo ha cambiado el urbanismo de Granada en este tiempo? ¿Se han conseguido sacar proyectos de ese armario de los olvidados? ¿Hacia dónde vamos?

-El sector de la construcción es muy importante en I+D+i y cada vez se construye mejor, con criterios de sostenibilidad y cambio climático. Y ahora mismo el urbanismo va a eso. No tanto al lujo como a un confort orientado a que la gente cada vez es más consciente de que es importante que su casa sea sostenible y las ayudas europeas que nos están viniendo van en esa línea. Se va a construir cada vez mejor y la asignatura pendiente en los próximos años tiene que estar en la recuperación de los espacios públicos, en optimizar los equipamientos de la ciudad. Los fondos EDUSI y los Next Generation nos van a ayudar pero hay que continuar por esa senda.

-Sin los fondos europeos hubiera sido muy difícil la recuperación.

-Desde luego. Nada más que la gestión de los fondos ha hecho que el ritmo de trabajo en obras sea infinitamente mayor que si no los tuviéramos. Entre otras cosas porque nosotros la venta de suelo que hacemos está orientándose a financiar la parte que tenemos que poner propia de esos fondos.

-Además, se quedan las mimbres puestas para el Nuevo Plan General, del que se ha entregado ya el avance por parte del equipo redactor. ¿Para cuándo estará?

-El avance la idea es que lo tengamos corregido en el menor tiempo posible pero los plazos no dan para mucho. Va a ser una cuestión del nuevo equipo de gobierno el que lo eleve a aprobación inicial, pida los informes sectoriales y a partir de ahí el gran reto del mandato que viene es que hay que preparar los pliegos de la redacción del plan. Ahora estamos redactando el avance, un documento más de debate que de decisiones pero que da las pistas de por dónde va a ir la ciudad. Tenemos que encontrar el dinero para hacerlo y redactar los pliegos para la elaboración de los diferentes documentos.

"Hay que encontrar un equilibrio entre el deseo de crecimiento y la falta de suelo"

-Ya se han conocido algunas propuestas del Nuevo Plan General. ¿Incluirá finalmente alguna diferencia importante, algún gran proyecto? ¿Hacia dónde conducirá el urbanismo del futuro?

-Tiene que conducir inevitablemente a los criterios de sostenibilidad. Tenemos que encontrar el máximo equilibrio entre el deseo de crecimiento de la ciudad, pero la ciudad tiene unos límites muy concretos. Los suelos disponibles son los que son, no va a haber más de los que ahora mismo hay.

-¿Cuánto suelo queda libre?

-Muy poco

Fernández Madrid repasa sus años en el Ayuntamiento y los principales hitos en Urbanismo.
Fernández Madrid repasa sus años en el Ayuntamiento y los principales hitos en Urbanismo. / Jesús Jiménez / Photographerssports

-Ya el equipo redactor dijo que no concebían crecer en expansión sino en lo que ya hay y optar por la rehabilitación.

-Si. Entre esa apuesta del equipo redactor y la necesidad de crecer, porque la ciudad también tiene algunos puntos donde tiene que crecer, hay que encontrar el equilibrio. Pero no cabe duda que el esfuerzo lo vamos a tener que poner en la ciudad construida y no tanto en la ciudad por construir.

-A través de la rehabilitación y la transformación de espacios.

-La Junta anunciaba que van a financiar la petición de rehabilitación de barriadas en La Chana y ese va a ser el modelo. Es diferente al de Santa Adela pero el modelo de La Chana será un modelo a seguir. El Ayuntamiento interviene en el espacio público, las subvenciones de la Junta van a orientar a la eficiencia energética, eso va a ser el modelo de futuro. En los próximos años, que se supone que todavía vamos a contar con esta aportación de fondos extraordinaria, o la aprovechamos o vamos a perder un tren.

-Nos olvidamos de grandes proyectos urbanísticos más allá de las construcciones de vivienda. Descartado el cambio de la estación del AVE, ¿qué grandes inversiones habrá?

-La más importante en este momento es la del tren. No tanto la entrada del tren en la ciudad, que eso es importante y está claro por todos los grupos políticos que la estación se tiene que quedar donde está, y la apuesta por el soterramiento, que estamos viendo cómo se paga. Lo importante es que ya pertenecemos al Corredor Mediterráneo. El gran proyecto de desarrollo está en lo que era el centro de transportes de mercancías, en la zona del colegio Mulhacén. Ahí la Junta tiene todavía un trabajo importante que desarrollar de expropiaciones, etc. El nudo de Moreda se va a eliminar, con lo cual se genera todo un espacio libre en la entrada en la ciudad que va a atravesar el Cerrillo, el barrio de Albayda, hasta la zona de los talleres de Renfe, en Villarejo, lo que dará un espacio libre que si lo hacemos bien definirá el futuro de la ciudad. Está bien que se cierre el debate del tren y está abierto todavía el de cómo se sufraga. Se nos ofrecen oportunidades magníficas y ese será el gran proyecto transformador a nivel de desarrollo económico donde la ciudad se va a cualificar de manera extraordinaria.

-Luego está el boom de las residencias de estudiantes. ¿Hemos llegado ya al tope?

-Los inversores tendrán sus estudios de mercado y necesidades. Nosotros hemos hablado con la Universidad, que dice que ha cambiado el paradigma del estudiante que buscaba su piso porque antes eran un salvavidas de algunas familias y ahora han tendido a concentrarse con grupos empresariales y las residencias te ofrece servicios que son apetecibles, otra cosa es si son exclusivas para un determinado poder adquisitivo.

"El proyecto del Centro de Mercancías dará un espacio libre que si lo hacemos bien definirá el futuro de la ciudad"

-Menos pisos para estudiantes y más para turistas. Se dijo que se iba a poner coto, ¿no se puede hacer nada?

-Yo creo que en el Albaicín han llegado a un tope. Pero tenemos una tensión no resuelta porque Cultura nos exige que el barrio sea residencial porque ahí radican los valores de la declaración de la UNESCO pero Turismo va soltando autorizaciones. En hoteles hay un acuerdo para que en la Carrera del Darro haya un límite y no se den más licencias para hoteles pero el problema no son los hoteles, son las casas turísticas, que repercuten en el comercio, en la seguridad ciudadana, etc. No tenemos las herramientas para hacer nada.

-Además de los fondos Next y de los EDUSI está el Plan Alhambra. ¿Cómo se está aplicando? ¿Cómo ha ayudado a rehabilitar el Albaicín y otros proyectos?

-Vamos conjugando porque los fondos EDUSI una parte importante se está destinando a la recuperación del espacio público del Albaicín. Por otro lado los diferentes fondos de Turismo los hemos dedicado a sufragar por ejemplo la iglesia de San Luis y el Plan Alhambra va a repercutir también en el barrio. El proyecto estrella es el de la muralla y después una serie de proyectos e iniciativas que van a repercutir en el embellecimiento del barrio con la eliminación del cableado, para lo que estamos batallando con Cultura para obtener el visto bueno.

-Hay proyecto importantes en Urbanismo estos años como Santa Adela, el paseo de Romayla, ¿cuáles le han tomado más tiempo de trabajo?

-Romayla ha sido un quebradero de cabeza auténtico para todos. Nos hemos tenido que ir amoldando a una serie de exigencias externas que bienvenidas sean porque tres ojos ven más que dos, pero ha sido un absoluto quebradero de cabeza. Se inicia estando yo en el anterior mandato, continúa con Luis González (PP), que lo paraliza ante todo el lío con la UNESCO, ahora se ha vuelto a recuperar, estamos redactando, con las excavaciones, y yo creo que llegará a buen puerto y podremos disfrutarlo en algún momento.

Romayla ha sido un auténtico quebradero de cabeza para todos

-Y Santa Adela, proyecto estrella.

-Es diferente. Una vez que en 2015 estando Isabel Nieto de concejal todos aprobamos el Plan Especial de Santa Adela supuso un antes y un después. El empuje que dieron los vecinos por encima del partidismo, el que todos nos pusiéramos de acuerdo, es un ejemplo de lucha ciudadana que ha hecho que se convierta en una realidad. Y aquí ya hay un equipo de gestión que lleva el programa perfectamente.

-Aunque en los últimos meses ha habido alguna interferencia política.

-También es verdad que está en el juzgado y ya se resolverá y veremos a ver quién tenía razón y quién no. Pero el caso es que hemos vuelto a volver a licitar después de que se quedara desierta y esperemos que empiecen las obras lo más pronto posible.

-Ahora que se sabe que ya no seguirá en política, ¿de qué proyectos se siente más orgulloso de estos años?

-Del que más orgulloso me siento es del Plan Albaicín y fíjate que ahora mismo no es más que un avance, pero ni más ni menos. Creo que va a estructurar el futuro de la ciudad construida en los próximos años. En función de lo que seamos capaces de hacer en esa parte tan delicada de la ciudad construida va a ser un ejemplo y va a tener una influencia irremediablemente en el resto de la ciudad. Hemos contado con muy pocos medios. Los profesionales que lo hacen además hacen sus tareas cotidianas, es decir, que están dándole un plus al trabajo importante. Y luego la gestión de los fondos EDUSI también es un proyecto precioso porque estamos interviniendo en el espacio público que hace muchos años que no se estaba interviniendo, desde la época del PP cuando estaba Torres Hurtado y el rodillo de las mayorías absolutas se hizo una remodelación de algunos espacios importante pero estaba más orientado al coche, era otro modelo. Los fondos nos están permitiendo llegar a plazas concretas, a espacios concretos, y si somos capaces de aunarlo con trabajos de mejora de la convivencia van a suponer también un punto importante en la vida ciudadana.

-¿Y cuáles se quedan en el tintero?

-Yo creo que la zona Norte. En La Paz, en Cartuja, ahí se necesita muchísima colaboración institucional entre la Junta de Andalucía que tiene un gran número de viviendas ahí, y la intervención pública de rehabilitación de barriadas como la que hemos tenido en Chana. Creo que hay que pensar en el Plan General, desarrollar instrumentos tipo Santa Adela para hacer un proyecto de transformación allí que es clave.

-Tras 12 años deja la política. ¿Cómo ha sido este tiempo?

-Yo siempre he tenido la idea de que esto era un tránsito. Nunca he sentido el estar aquí para siempre. Yo tengo mi trabajo y afrontaba la responsabilidad y el honor de ser concejal con un punto y aparte. Han pasado 12 años, 7 en la oposición y 5 en el Gobierno. En el primer mandato fui concejal de Urbanismo, Mantenimiento, Medio Ambiente, Salud, aquello era lo que yo decía que era la minoría absoluta. Fue un momento complicado pero también bonito. Las relaciones se pacificaron aquí en Urbanismo. Nombré un equipo después de algunos problemas y Luis González tuvo el acierto de mantenerlo y eso ha ayudado. La continuidad en Urbanismo, independientemente de quien esté, le ha venido muy bien.

-¿Qué consejo le da al futuro concejal de Urbanismo tras el 28M?

-Ese, el de continuidad. Y otra recomendación es que tenemos una cuestión pendiente y es que faltan funcionarios en el Ayuntamiento de Granada. El funcionario es el que ejecuta las políticas públicas y aquí se va manteniendo el nivel por la implicación personal de los funcionarios pero si tuviéramos más personal se podría hacer más. La continuidad y la reforma de la administración son los dos temas claves que yo podría decir a quien venga.

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