La Fiscalía archiva la denuncia de la UGR contra un profesor por acoso

Supuesto caso de acoso en la Universidad

El Ministerio Público indica que la estudiante que hizo público el supuesto comportamiento del docente es mayor de edad y debe ser ella la que actúe

La joven ya ha manifestado su intención de continuar con el proceso

La Fiscalía archiva la denuncia de la UGR contra un profesor por acoso.
La Fiscalía archiva la denuncia de la UGR contra un profesor por acoso. / Álex Cámara

La Fiscalía Provincial de Granada ha archivado la denuncia presentada por la Universidad de Granada (UGR) por presunto “acoso sexual” de un profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación. La UGR llevó el caso a la Fiscalía tras encontrar “indicios de un comportamiento reiterado de acoso”, según informó en su momento la Universidad. Estos “indicios reiterados” se dilucidaron tras recabarse el testimonio de siete alumnas, de las que seis denunciaron ante la Unidad de Igualdad y la Inspección de Servicios de la institución universitaria el comportamiento supuestamente acosador del mismo docente.

El hecho de llevar el caso a la Fiscalía por parte de la Universidad se debió, según indicaron en su momento fuentes del Rectorado, al hecho de que de esta manera la investigación puede “contar con los instrumentos de investigación que sólo están al alcance del Ministerio Fiscal”.

La UGR llevó el caso a la Fiscalía para que fuera ella la que investigara con sus "instrumentos"

La primera denunciante, una estudiante matriculada en el grado de Pedagogía de la UGR, anunció tras conocer la decisión de la Fiscalía que “sí, por supuesto” que va a continuar. Su denuncia, cuando la formalice, permitirá que, de nuevo, el caso esté judicializado, lo que implica que la Universidad no puede desarrollar sus propias pesquisas. Una vez que termine el procedimiento en el juzgado la UGR ya ha manifestado que se desarrollará el procedimiento administrativo “interno” con los “medios y posibilidades” de los que dispone la Universidad. Para ello nombrará, cuando termine el proceso, un instructor. En el caso del docente denunciado por una alumna en 2015 –también llegó a Fiscalía y se archivó al no haber indicios de acoso – la Universidad determinó que hubo un “comportamiento inadecuado” por parte del profesor y éste fue sancionado con 90 días de suspensión de empleo y sueldo. El profesor recurrió la sanción ante la justicia, ya se ha celebrado la vista y se está a la espera de la denuncia.

De vuelta al caso de Ciencias de la Educación, la denuncia en Fiscalía quedó registrada el pasado 5 de abril. Tras abrirse diligencias, el Ministerio Público “ha comprobado la mayoría de edad de la perjudicada y no ha realizado más diligencias ya que es necesario la presentación de la denuncia de la afectada para continuar con las investigaciones”.

Fuentes de la Fiscalía indicaron a este diario que tras el archivo las estudiantes supuestamente víctimas pueden iniciar de nuevo el procedimiento y denunciar, ya que “la notificación de archivo de la denuncia presentada por la Universidad no cierra la posible denuncia de la afectada ante la Fiscalía, en otras instancias judiciales o policiales”, señalan las mismas fuentes. Representantes del colectivo estudiantil UGR Feminista que nació tras conocerse la denuncia de la primera mujer indicaron que “sí” se va a realizar esa denuncia. La primera mujer que anunció el caso ya indicó antes de que la UGR recurriera a la Fiscalía que ella misma iniciaría el proceso si la Universidad no daba ese paso, aunque manifestó ante los medios su confianza en que fuera la institución académica la que asumiera ese trámite, como finalmente fue. Desde UGR Feminista se indicó, además, que buscan fondos para hacer frente a los gastos del procedimiento.

Tras salir a la luz el primer testimonio de una estudiante contra un docente por supuesto acoso sexual, otras cinco mujeres acudieron a la Unidad de Igualdad y a la Inspección de Servicios de la UGR para denunciar al mismo profesor de Ciencias de la Educación por hechos similates. Otra más lo hizo para apoyar con su testimonio a una de las denunciantes.

Cientos de estudiantes participaron en una concentración el pasado 4 de abril en la Facultad de Ciencias de la Educación para exigir, entre otras cuestiones, cambios en el protocolo contra el acoso que tiene la Universidad. También se leyó un manifiesto en el que se pedía medidas para erradicar el acoso en las aulas y se proclamó la independencia del movimiento estudiantil, que no se vincula a ninguna sigla ni plataforma política o sindical. Después de aquella concentración –que contó con el apoyo de la rectora, Pilar Aranda, a través de las redes sociales e incluso con presencia del vicerrector de Estudiantes, José Antonio Naranjo–un grupo de estudiantes, vinculadas con el grupo UGR Feminista también mantuvo una reunión con la rectora y Naranjo, en la que volvieron a manifestar sus propuestas en relación con el protocolo contra el acoso promovido desde la Unidad de Igualdad dirigida por Miguel Lorente, antiguo delegado del Gobierno para la Violencia de Género.

La rectora, por su parte, ha manifestado en varias ocasiones que las denuncias por supuestos casos de acoso en la Universidad se deben al hecho de que el protocolo funciona.

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