85.000 firmas para que Camilo pueda volver a clase

Exigen asistencia cualificada para un alumno con atrofia muscular espinal

85.000 firmas para que Camilo pueda volver a clase
85.000 firmas para que Camilo pueda volver a clase
Redacción

03 de abril 2019 - 21:23

La Federación de Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado de Granada (FAMPA-Alhambra) pedía ayer a la administración educativa la vuelta a clase de un alumno con atrofia muscular espinal, que ha dejado de tener asistencia cualificada, lo que impide su la escolarización. Sus compañeros de clase por su parte han iniciado una petición en Change.org dirigida a Delegación de Educación de Granada y que al final de esta edición superaba las 85.000 firmas.

Camilo, que padece atrofia muscular espinal, está matriculado en cuarto de la ESO del IES Soto de Rojas de Granada, pero lleva desde el 19 de febrero sin poder asistir a clase en su centro educativo por la falta de asistencia que hasta entonces le había sido proporcionada. Asimismo han denunciado que hoy acompañará a la Delegación de Educación de Granada a la familia de Camilo, que junto con alumnado y representantes del IES Soto de Rojas harán entrega de las cerca de 84.000 firmas recogidas en sólo siete días para exigir su regreso de inmediato al aula.

En la petición de la campaña de recogida de firmas en la plataforma Change.org para que su compañero Camilo vuelva a clase, estos adolescentes explican que Camilo “acude como otro más a sus clases, pero necesita unos cuidados especiales ya que padece atrofia muscular espinal, una enfermedad muscular que afecta su fuerza física. Por ello va en silla de ruedas y desde hace dos años, tiene una traqueotomía”.

Según relatan, “hasta hace poco, la monitora que estaba a su cargo realizaba la tarea de asistirlo, pero en el aspecto sanitario del cuidado de la traqueotomía, lo hacía de forma voluntaria, ya que entre la Delegación de Educación y la empresa que les proporciona a los monitoras no se ponen de acuerdo en las funciones necesarias y obligatorias para asistir de forma real y global a alumnos con necesidades específicas dentro de los colegios, como lo recoge la ley”.

Desde el 19 de febrero, la monitora ha decidido no atender más los cuidados de la traqueotomía y, desde ese día, Camilo no tiene a nadie que lo asista y no puede ir a clase, sin que hasta el momento se le haya dado una solución. Defienden que “tiene tanto el derecho como la obligación de educarse, recibir sus clases, hacer sus exámenes, disfrutar con sus amigos y continuar cursando cuarto de ESO como cualquiera”.

“Porque, además, Camilo espera seguir una carrera universitaria”, explican. Reclaman por todo ello a Educación que resuelva esta situación.

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