La reina Letizia inaugurará la gran exposición beréber en Granada

Inauguración

La exposición abrirá el próximo 5 de diciembre l

Las más de 300 piezas se exhibirán en el Palacio de Carlos V hasta el 21 de abril

La reina Letizia inaugurará la gran muestra beréber en Granada.
La reina Letizia inaugurará la gran muestra beréber en Granada. / Efe
Belén Rico

28 de noviembre 2019 - 19:30

Granada/La Alhambra se prepara para acoger una de las grandes exposiciones del año: La Granada zirí y el universo beréber. Una muestra que reunirá más de 300 piezas que proceden, entre otros, de la Fundación Leila Mezian, el Museo Louvre o el Arqueológico de Argelia y que será inaugurada por la propia Reina Letizia el próximo jueves 5 de diciembre, según ha podido confirmar este periódico.

Aunque la Casa Real siempre deja abierta la posibilidad de cambios de agenda, todo está listo para la llegada de la monarca. Una visita que da muestras de la trascendencia de esta exposición, que ha sido organizada por el Patronato de la Alhambra y el Generalife en colaboración con la Fundación Legado Andalusí más el Consejo de Europa y está comisariada por el Catedrático de Arqueología de la Universidad de Granada Antonio Malpica.

Hasta el próximo 21 de abril podrá visitarse en la Capilla del Palacio de Carlos V esta cuidada exhibición en la que se combinan historia con huellas arqueológicas, referencias etnográficas y antropológicas.

“Cuando se inició la exposición se vio la necesidad de dar entidad al mundo beréber y se resolvió acudir a la arqueología y la historia para explicar su pasado”, explica el comisario, quien señala que el discurso de la muestra se articula en cuatro salas atendiendo al siguiente criterio.

En primer lugar, “se aborda el origen del mundo beréber y se hace un análisis de su procedencia”. La segunda sala aborda la llegada de los árabes la Ál-Andalus. La tercera es la Granada zirí. Y el cuarto espacio de la muestra se centra en la traducción antropológica de los beréberes. “Está destinado a la colección de Leila Mezian sobre las formas de vida de los beréberes hasta la actualidad”, detalla Malpica, quien destaca la generosidad de la mecenas.

Tan espléndida ha sido su aportación que la intención es hacer un museo en la ciudad de forma permanente sobre el legado beréber y ahora se baraja como espacio el Carmen de los Catalanes. Algo que serviría , según el catedrático, para “darle una entidad a la ciudad como puente entre el Norte de África y Europa”.“De otra manera no hay futuro en el mundo. Si empezamos a cerrar fronteras y a combatirnos los unos a los otros esto no tiene solución”, sentencia el catedrático.

La intención es hacer un museo permanente y se baraja para el mismo el Carmen de los Catalanes

Y es que la Granada actual no se concebiría sin la impronta que dejaron en ella los ziríes. La llegada de estos bereberes del Norte de África y su decisión de trasladar la capital del emirato marca un antes y un después en la historia de este territorio.

Los beréberes (o amazigues) son el conjunto de pueblos que ocupaba desde tiempos remotos la práctica totalidad del norte de África, desde el Oasis de Siwa (oeste de Egipto) hasta el océano Atlántico, comprendiendo también las Islas Canarias, y desde el Mediterráneo hasta los límites meridionales del Sáhara.

En la actualidad todavía se estima que superan los 35 millones de personas, de los que unos 20 millones residen en Marruecos, y varios millones en la diáspora europea y americana.

Una de las piezas de la muestra.
Una de las piezas de la muestra.

Protagonistas desconocidos y silenciados por las fuentes oficiales, Malpica destaca la dificultad para estudiar los pueblos beréberes y el “gran esfuerzo intelectual” que ha supuesto esta muestra, en la que se ha estado trabajando durante tres años.

Prueba de la diversidad cultural y geográfica, como señala el equipo de la exposición, es que los beréberes han recibido numerosos nombres a lo largo de la historia (mauri, lebu, númidas, gétulos, garamantes…). Además, los amazigues han sido testigos de numerosas migraciones, colonizaciones e invasiones.

Su identidad se plasma sobre todo en la lengua tamazigt en sus distintas variedades; en ese legado común de tradiciones, fiestas y costumbres compartidas; y en la conciencia de asumir ese legado como propio.

Fue en 1013 cuando Granada se convirtió en una ciudad islámica y experimentó un desarrollo vertiginoso, alcanzando unos límites próximos a su máximo apogeo medieval y moderno.

A los ziríes Granada les debe desde el Bañuelo hasta la decisión de establecer una primera Alhambra que, en forma de castillo, marcaría las pautas para los dos siglos posteriores.

A finales del IX, grandes dinastías procedentes del Norte de África, como son los almorávides y los almohades, tratan de unificar el accidente islámico, reinterpretando el Islam, homogeneizándolo y valorizando la lengua y la cultura amazigh.

A partir del siglo XIII una nueva potencia toma el testigo, los benimerines. Los lazos entre este emirato, con sede en Fez, y el de Granada, fueron muy sólidos como puede observarse en la propia Alhambra. Se ha llegado a sostener, según el equipo de la muestra, que hubo incluso una "magrebización" de Granada.

Por todo ello, el comisario de la exposición señala que lo importantes “es unir las culturas y generar una forma de vida en la que el respeto mutuo sea fundamental”.

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