Unos 2.000 detenidos en Francia en las protestas de los 'chalecos amarillos'

Disturbios

Macron ha convocado este lunes a los sindicatos y a la patronal para consultarlos y, sobre todo, presentarles las medidas con las que pretende abordar la crisis de los chalecos amarillos. El encuentro precederá a una esperada intervención pública del presidente francés.

Disturbios en la última jornada de protesta de los chalecos amarillos
Disturbios en la última jornada de protesta de los chalecos amarillos / Ian Langsdon, Efe
EFE

09 de diciembre 2018 - 18:53

París/Cerca de 2.000 personas fueron arrestadas este sábado en Francia en el cuarto sábado consecutivo de protestas de los chalecos amarillos, que sacaron a la calle a 136.000 manifestantes, según el Ministerio del Interior, lo que supone una participación muy similar a la del pasado día 1.

Solo en París hubo 1.082 detenciones y resultaron heridas 96 personas, de ellas 10 agentes del orden, explicó una portavoz de la Prefectura de Policía. De entre todos los detenidos en Francia, quedaron bajo custodia en comisaría más de 1.700 personas, precisaron fuentes del Ministerio.

"Globalmente" la violencia fue menor que la semana precedente y "el nivel de tensión bajó", pero la situación "no es satisfactoria", declaró el portavoz del Gobierno francés, Benjamin Griveaux, en una entrevista a la emisora Europe 1. La participación de los chalecos amarillos en las acciones que habían convocado por todo el país, de acuerdo con los cálculos del departamento de Interior, fue la misma que el día 1.

El portavoz confirmó que el presidente francés, Emmanuel Macron, que no ha intervenido públicamente en toda la semana pese a la gravedad de la situación, hablará este lunes por la tarde. En su cuenta de Twitter, Macron publicó un mensaje para agradecer a las fuerzas del orden su "valor y la excepcional profesionalidad" que mostraron.

Los disturbios de este sábado fueron de menor gravedad que los del sábado anterior en París, gracias en buena medida al impresionante dispositivo de seguridad (8.000 agentes, casi el doble que el día 1, apoyados incluso por blindados) y a una acción mucho más reactiva ante cualquier incidente.

No obstante, se repitieron las escenas de coches quemados, comercios saqueados, escaparates rotos y barricadas en las calles, en particular en los barrios de los Campos Elíseos, los Grandes Bulevares y la plaza de la República. Fuera de la capital, algunas manifestaciones de los chalecos amarillos degeneraron en violencia, como en Toulouse, en Saint-Etienne o en Burdeos, donde un manifestante resultó herido de gravedad al recoger con la mano una granada lacrimógena.

Entre los incidentes, que se prolongaron durante la noche en París y en otras ciudades, está la quema de dos coches privados de Jacqueline Dubois, diputada del partido de Macron (La República En Marcha), en el departamento de Dordoña, en su domicilio de Vezac.

Macron convoca a sindicatos y patronal para abordar la crisis

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha convocado este lunes a los sindicatos y a la patronal para consultarlos y, sobre todo, presentarles las medidas con las que pretende abordar la crisis de los chalecos amarillos, la más grave en los 19 meses que lleva en el poder.

Según la emisora France Info, a la cita, fijada para las 10:00, también está previsto que acudan los presidentes de la Asamblea Nacional y del Senado, así como responsables de asociaciones de municipios y regiones. El encuentro precederá a una esperada intervención pública de Macron, a las 20:00.

El jefe del Estado ha guardado silencio durante toda esta semana, desde que el domingo volvió de la cumbre pasado del G20 en Buenos Aires, y ha dejado que sea su primer ministro, Édouard Philippe, quien afronte en primera línea la gestión de las protestas.

Philippe recibió el viernes por la noche a una delegación de una facción considerada moderada de ese movimiento, mientras la ministra francesa de Trabajo, Muriel Pénicaud, se reunió con la patronal y los sindicatos, salvo la Confederación General del Trabajo (CGT, la segunda central del país, que la boicoteó.

Tras la cuarta jornada de movilización, en la que se repitieron los disturbios en París y en otras ciudades del país, se han repetido desde todo el arco político los llamamientos para que Macron intervenga rápidamente.

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