"Lorca era un artista flamenco"

Úrsula López | Directora del Ballet Flamenco de Andalucía

La directora del Ballet Flamenco de Andalucía, Úrsula López, dirige el espectáculo 'El maleficio de la mariposa', que cerró el pasado domingo el Festival de Música y Danza y ahora continúa dentro del ciclo Lorca y Granada en los jardines del Generalife

Úrsula López.
Úrsula López. / M. G.

Tras dos años de trabajo, el pasado domingo se materializó el estreno del espectáculo El maleficio de la mariposa, que ahora se ofrece dentro del ciclo Lorca y Granada hasta el 21 de agosto. Son 25 funciones las que se representen en el Generalife de un espectáculo pergeñado por la bailaora y coreógrafa Úrsula López (Montilla, Córdoba, 1976), directora del Ballet Flamenco de Andalucía. ‘El maleficio de la mariposa; mujeres, danza y bailes en tiempo de Federico García Lorca’ también ha sido ideado por Pedro G. Romero y cuenta con la participación especial de Manuel Lombo. En este 2021 se cumplen veinte años del ciclo y cien del estreno de la obra que supuso el debut de Lorca como dramaturgo.

-¿Qué tal el estreno? ¿Cómo lo vivió?

-Bien, muy bien. Estamos muy contentos. Ha sido un estreno muy esperado, teníamos muchas ganas. Desde que comencé a fraguar este proyecto han pasado dos años. Ha sido un día muy especial. Es la primera vez que hago un espectáculo de esta envergadura y era un reto.

-El espectáculo tuvo que retrasarse a este año. Debía haberse representado el verano pasado. No pudo ser por la pandemia...

-Ha sido emocionante, para mí y para todo el elenco. Hemos trabajado muy duro este año, con todas las dificultades que hemos tenido. Pero al final, ha sido un día mágico.

-¿Cómo ha sido el día después?

-¡Cansada! (Ríe). Hemos estado cuatro días en el Generalife con ensayos generales, hasta que hemos ajustado el espectáculo, y han sido cuatro días duros, de hacer cuatro funciones. Al estreno he ido 'venga, vamos a parir'.

-¿Qué va a sentir el espectador?

-El espectáculo tiene algo desde el principio que es mágico. Es la reconstrucción de esas coreografías históricas. Detrás hay un trabajo de documentación enorme, en el que hemos recorrido la edad de plata del flamenco, y también hemos analizado la relación de Federico con las mujeres de su tiempo, desde que nació hasta que murió. Son mujeres del mundo del baile, con las que tuvo relación y también a las que pudo ver. Creo que se recrea en el espectáculo momentos muy mágicos, casi irreales. Es un espectáculo muy mágico. Hay un trabajo en el lienzo blanco y en los laterales. Se ve a los músicos. Se nos ve a todos. Y eso es muy bonito, ver cómo se transforman esos bailaores, esas bailaoras. Es muy emocionante.

-¿Cómo fue el primer día de trabajo con Pedro G. Romero para preparar este espectáculo?

-Ya conocía a Pedro de antes, de un espectáculo dedicado a Julio Romero de Torres. Cuando presenté el proyecto del Ballet pensé en él. Era la persona que podía dar una visión distinta para hacer un Lorca diferente. Sólo lo podía hacer un ballet como el andaluz. No es una obra de Lorca, esto era otra cosa. Era acercar ese trabajo que Lorca hizo con el baile y con la danza, que la gente no conoce tanto.

-Lorca, ¿es un flamenco?

-Totalmente. Es indiscutible. Lo llevaba en su ser, era un artista flamenco, andaluz, por supuesto. En su cabeza la vanguardia y la tradición iban de la mano. Quizá algunos no le comprendían.

-Han querido ser fieles en las coreografías de la época.

-He tenido documentación sobre todo escrita de la época, algunas fotografías y algún pequeño video. Con las fotografías y los pocos videos que existen te haces una idea claramente del baile de la época, de cómo bailaban, porque había una línea general de esas bailaoras, iconos del baile. También de las bailarinas contemporáneas, que de ellas sí había algo más de información. Ellas se veían unas a otras, se conocían. Ahí estaba Antonia Mercé, que bailó más fuera que dentro de España y muy conocida internacionalmente. Unas bebían de las otras y por ahí es por donde más me inspirado, por esa relación, que se ve claramente, de esas mujeres que miraban la danza española y el flamenco. Lo poco que había de video me ha servido de mucho, y las fotografías y, por supuesto, las descripciones de las coreografías. Luego yo les doy mi interpretación, aunque sí se es fiel a los movimientos y a la forma de bailar. Eso lo he llevado a rajatabla y nos ha costado mucho trabajo, es muy diferente a lo que hacemos hoy en día. Ahora hay una sobrecarga de información.

-En el Centro Lorca, Pedro G. Romero dijo que le interesaba trabajar con el Ballet y consideraba que era un elemento anacrónico... ¿está de acuerdo?

-Pienso que el Ballet tiene el deber de hacer esta recuperación. Es una obligación del Ballet Andaluz. Aparte de todo lo maravilloso que es proyecto, es una labor de rescate muy importante. Podemos mantener vivas unas coreografías que forman parte de nuestro patrimonio También haremos nuevas creaciones, pero también tenemos que salvaguardar este patrimonio. Es una apuesta también de la Consejería y mía también.

-¿Cómo ha sido la elección del elenco?

-Creo que es un elenco muy especial. Son todos muy diferentes y tienen mucha potencia individual. Tienen un nivel artístico que hace mucho tiempo que no tenía el Ballet. No es el nivel técnico, que lo tienen, es esa capacidad de cambiar de registro, de ser artistas completos. Cada uno es muy potente.

-Antonio Moral, director del Festival, dijo recientemente que son ustedes casi ballet residente del Festival de Música y Danza... Aquí han interpretado también el espectáculo en homenaje a Antonio el Bailarín...

-Le quiero agradecer a Antonio Moral esa apuesta por el Ballet Flamenco de Andalucía. Para nosotros y para mí es muy importante estar en el Festival. Lleva muchos años participando, pero es verdad que se ha hecho en esta edición una apuesta fuerte para que estuviéramos en el centenario de Antonio el Bailarín y que clausuráramos el Festival, que es único.

-¿Se trabaja para volver en 2022, o no se puede contar nada todavía?

-Me imagino que el Ballet algo tendrá que hacer (risas)... Se cumplen cien años del concurso de Cante Jondo...

-Todos los espectáculos de Lorca y Granada dejan su impronta, ¿cómo le gustaría que se recordara El maleficio de la mariposa?

-Viniendo de donde venimos, de un año tan difícil, que sea un espectáculo de la esperanza, de que estamos volviendo a la normalidad. La danza y la cultura ayudan a las personas, reviven el corazón y el alma. Espero que la gente disfrute y se olvide de todo.

-Usted tenía su propia compañía, ¿la echa de menos?

-Claro. Ahora dedico toda mi energía al Ballet. Era algo que yo quería, un reto que quería alcanzar. Dirigir un ballet es un orgullo y voy a disfrutarlo al máximo. Cuando acabe esto siempre hay cosas para hacer y retomar mi compañía será una de esas cosas.

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